miércoles, 12 de marzo de 2008

UBICACION

Lomas de Atemajac, se ubica a noreste de la capital de la ZMG (zona metropolita de Guadalajara) , Pertenece al municio de Zapopan, al rededor de mi colonia se ubican diferentes sitios de relevencia historica y cultural para la ZMG.

Estos son algunos datos relevantes de la historia de Atemajac del Valle y Zoquipan, aentamientos humanos preexitentes ala consolidacion de esta zona.

Raíces Al poniente de Atemajac, el asentamiento más importante y antiguo del valle donde se fundó, en 1542, la cuarta y definitiva Guadalajara, está Zoquipan, una legua[1], como antes se decía, al nordeste de esta capital. Habitaban la comarca desde el siglo XII indios conocidos como tecuejes por su lengua, una modalidad primitiva del náhuatl[2]; gozaban de completa autonomía respecto a los señoríos purépecha y mexica y eran muy religiosos; adoraban a Tláloc, dios de la lluvia y la fertilidad; a Ehécatl, dios del viento, a Tonatiuh, dios del sol y a Mictlantecuhtli, señor de los muertos. Unos tres mil de ellos ocupaban además de los sitios mencionados, Zapopan, Ixcatán, Tesistán, Iztlán[3], Copalita y Huentitán.

El topónimo Zoquipan o zoquiapan deriva de zóquitl, lodo, barro o cieno; su significado literal es en el lodo o lodazal[4] ; y así era el Zoquipan de Atemajac, lodoso debido a los muchos manantiales de la zona, con cuyos escurrimientos, unidos a los surtidores de El Colomo, al ojo de agua conocido como del Agucero "por ser una especie de lluvia que se desprendía de un peñasco enorme[5]" y a los arroyos y torrentes de temporal[6], daban vida al río de Zoquipan, cuyo cauce alimentó en el siglo XIX la presa del mismo nombre[7] y un canal abierto para propulsar la rueda hidráulica de la fábrica de Atemajac[8]. Hubo también bancos de basalto compacto, gris oscuro, del cual salió la piedra de empedrados para las calles de Guadalajara[9].

El vecindario de Zoquipan fue congregado a partir de 1531, alrededor de una modesta ermita, erigida seguramente donde antes estuvo la plaza y alguna pequeña pirámide, por fray Juan de Padilla y fray Juan de Badillo, de los Hermanos Menores; ellos asignaron como patrono de la comunidad a su santo fundador, de modo que al pueblo se le llamó San Francisco de Zoquipan; de estos tiempos data el culto a san Juan Bautista, el 24 de junio[10] . Fue doctrina del convento de la Asunción de Tetlán, desde donde salían a catequizarlos fray Antonio de Segovia y fray Andrés de Córdoba. Como dato curioso, el atrio del templo de Zoquipan fue cementerio hasta 1978, siendo el último en su género de la zona metropolitana de Guadalajara dedicado a este fin, clausurando su historia con la recepción de los despojos mortales del distinguido médico, pedagogo e historiador jalisciense don Alberto Ladrón de Guevara, el cual, aunque nació en Ahualulco, en el año de 1903, amó a Zoquipan como su patria chica. [11]

El año de 1540 fue de colapso irreparable para esa comunidad, pues la rebelión caxcana dispersó su población nativa, perdiéndose para siempre su cultura. Sofocada la revuelta, el virrey don Antonio de Mendoza repobló la aldea con algunos de los belicosos indios de Xalostotitlán[12] y de Tlaltenango[13], a quienes la Corona asignó un generoso feudo legal para labores agrícolas y ganaderas; el caserío se compuso de sencillas chozas de una sola pieza, alineadas en el camino a Zapopan, que corre de oriente a poniente, y el de la hacienda de Copala, de sur a norte, paso obligado a Zacatecas y durante muchos años principal puerta de entrada y de salida del noroeste de Guadalajara; sendos caminos para Atemajac, al oriente, y para Mezquitán, al sur, cerraban la demarcación, que tuvo por mojoneras naturales, al norte y al sur, el arroyo de El Chimpante y el río de Zoquipan, respectivamente.


El tendido de rieles para el tranvía tirado por acémilas alcanzó la fábrica de Atemajac en 1880; catorce años después, un ramal se extenderá hasta Zapopan, pasando cerca de Zoquipan
[24]. Cada sesenta minutos, de las siete a las diecinueve horas, arrancaba el tranvía, cuyo costo por persona en viaje sencillo era de 16 centavos. Veinte años más tarde, el servicio será impulsado por energía eléctrica.

Un reporte de 1892 dice que en Zoquipan se producen al año 500 fanegas de maíz y 100 de frijol, y que hay 100 cabezas de ganado. Contemporáneo a este dato es el flujo de visitantes que entre julio y septiembre, aprovechando el tranvía, iban a comer y divertirse en los baños de Zoquipan o de los Colomitos. En 1910 viven en Zoquipan trescientas cuatro personas.

En 1924, en un intento de los lugareños por rescatar su vocación agrícola, se dotó al pueblo con una superficie de trescientas hectáreas. En 1937, el comisario ejidal de Zoquipan solicitó una ampliación de tierras de la hacienda de La Providencia, propiedad de Manuel Aldrete.

En el año de 1945, el destacado médico don Javier Ladrón de Guevara fundó en Zoquipan, en un predio adquirido y donado por el Gobierno del Estado al Comité Nacional de Lucha contra la Tuberculosis, el Sanatorio Guevara, echando así las bases para una de las más respetables instituciones públicas destinadas a la salud en México, el Hospital General de Occidente, mejor conocido como de Zoquipan, creado por la Secretaría de Salubridad y Asistencia de Jalisco en 1950.

En los años que van de 1960 a 1980 desaparecerá el uso agrícola de Zoquipan y el antiguo poblado será engullido por la mancha urbana. Se erige en estos años el asilo Hogares de Ancianos, a cargo de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, y la misión de San Francisco de Asís, de cristianos anglicanos.


[1] Poco menos de cinco kilómetros
[2] J. Ramírez Flores, Lenguas indígenas de Jalisco, Gobierno del Estado de Jalisco, 1980, 83 -84.
[3] Hoy San Esteban de la Barranca.
[4] calpullis creados en el siglo XIII por Acamapichtli, primer señor mexica; durante la dominación española se llamó San Pablo Zoquipan. Existe un Zoquipan en el Estado de México y otro en el municipio de El Nayar.
[5] V. Roa, Estadística del Estado de Jalisco, UNED, 1981, 32.
[6] Los arroyos de la Coronilla, de la Campana, de los Colomos, del Ahuacate y de la Culebra.
[7] Es la zona que hoy abarca el parque Ávila Camacho y el Country Club.
[8] Canal adamado y expuesto cuyo curso sigue actualmente la avenida de la Patria.
[9] M. Bárcenas, Descripción de Guadalajara en 1880, Ediciones I.T.G., Guadalajara, 1954, 71.
[10] Los descendientes de los moradores viejos de Zoquipan siguen celebrando a san Juan Bautista. El 24 de junio se lleva desde temprano la chirimía, se hace una procesión con la imagen del santo y se ofrece a los devotos una verbena popular. Hasta mediados del siglo pasado, los vecinos organizaban durante las fiestas de san Juan carreras de caballos y suertes de charrería, la más atrevida y bárbara de las cuales consistía en obligar a un jinete para que a galope tendido arrancara de cuajo, a su paso, sin soltar las riendas e inclinando el cuerpo, el pescuezo de un pollo enterrado, del que sólo asomaba la cabeza.
[11] Médico de la primera generación de graduados por la restaurada Universidad de Guadalajara en 1925, perfeccionó sus estudios en los Estados Unidos. Desde 1942 atendió gratuitamente a los alumnos del Seminario de Guadalajara. Fundó los sanatorios Occidental (1934) y Guevara, el cual dirigió por espacio de trece años. En 1946 fue uno de los médicos fundadores del IMSS de Guadalajara. Dio consulta hasta su jubilación, en 1967, en el "Sanatorio Ayala". Desde 1959 se agregó como catedrático de la Facultad de Filosofía y Letras de la U de G, de la que fue director de 1965 a 1973. Con su importante biblioteca se estableció el fondo bibliográfico del CUCSH de la U de G. Murió en Guadalajara el 17 de agosto de 1978.
[12] J. M. Muriá, Historia de Zapopan, el Colegio de Jalisco, 2004, 26-27.
[13] J. I. Dávila G., Los idiomas nativos de Jalisco, México, 1945, 21.
Pronto anexare una imagen que ubique cada uno de los sitios mencionados en al reseña, y la ubicacion exacta de mi colonia.

martes, 11 de marzo de 2008

introduccíon: ANALISIS DE MI COLONIA

Este blog forma parte del trabajo realizado en mi clase de Asentamientos Humanos, mi proyecto conciste en un analisis de la vida urbana de mi colonia. mi primer interes partio del conocer la percepcion de los habitantes de Lomas de Atemajac, con respecto a las areas publicas que abundan en la zona, y las cuales desde mi punto de vista y primer acercamiento estan devaluadas, y al borde el abondono o desinteres total. (eso es lo que tengo que comprobar)

Para saber en realidad que es lo que pasa, era necesario, saber cuantos habitamos esta colonia, cuanto tiempo tienen de residir en la zona los habitantes, y conocer la percepcion de la problematica, ¿considera usted necesarios estos espacios publicos? y ¿para que le sirven? ¿que propone?

De entrada todos conocemos la incapacidad del gobierno de proveer a los habitantes espacios de reacreacion y convivencia, por lo que el analisis dara el ¨carpetazo¨a ese asunto y se concentrara en saber, que hacen los habitantes con esos jardines y andadores.

Para el analisis, hare uso de mi condición de Habitante de la zona, y de usuario de los espacios publicos, con la ayuda de herramientas de medición (encuestas, censos) y observaciones a diferentes aspectos que conforman la vida cotidiana de los habitates de esta coonia.

¿Qué espero? demostrar la percepción real de los habitantes, inhabitantes o personas que van de paso en esta colonia, con respecto a los espacios publicos que se encuntran distribuidos a lo largo de la secion de mi colonia que esta en estudio.


Enrique Reyes
Estudiante de Arquitectura
ITESO / Marzo 08